Mapa mental…¿qué es al fin y al cabo sino una interpretación de la realidad? Viene a ser algo así como una interpretación de lo que nos pasa en el día a día, un constructo elaborado tras hacer pasar las experiencias cotidianas a través de un filtro de creencias, experiencias pasadas, emociones, vivencias, valores y prejuicios.
Cada ser humano es único, eso es algo ya más que sabido, y es justo el mapa mental, el mapa de la realidad de cada uno, lo que más contribuye a que sea un ser único y especial.
Parece que estoy diciendo obviedades, cosas más que habladas y trilladas, cosas que muchos dan por hecho, pero, si fuera tan obvio, no entiendo:
a) ¿Por qué nos empeñamos en creer que nuestro mapa de la realidad, es
b) ¿Por qué nos empeñamos en creer que sólo nuestra visión de la realidad (creencias, religiones, vivencias) son las auténticas, burlándonos, criticando o incluso anulando o atacando a quienes tienen un mapa diferente de la realidad? Me niego a creer q la respuesta sea “es que es más fácil anular su mapa que intentar comprenderlo y tolerarlo”.
c) ¿Por qué algunos siguen empeñados, dándose de la cabeza contra la misma realidad, negándose a asumir que no pueden leer la mente a sus respectivas parejas? ¿Qué a qué me refiero? Pues que algunos/as viven dando por hecho que si su pareja hizo esto o lo otro fue por tal o cual razón, sin preguntarle cuál era verdaderamente la intención con la que dijeron o hicieron eso. No tenemos el poder de leer la mente a nadie. Así que las intenciones que asociemos o adjudiquemos a un acto, una frase, una palabra, un gesto, etc., de alguien que conozcamos o con quien tropecemos algún día, por mucho que conozcamos a esa persona, simplemente serán interpretaciones de la realidad, no la realidad en sí, y es muy peligroso erigirnos en “videntes” o “lectores de mente”, creyendo, dando por hecho que hizo o dijo esto o lo otro por una razón concreta, en lugar de simplemente preguntar de forma directa ¿qué has querido decir realmente con la expresión…? O ¿qué has pretendido realmente cuando …?. Puede que sean cosas obvias, tontas y trilladas, pero muchos, aún hoy en día, y a veces yo mismo, olvidamos lo simple y efectivo que es preguntar algo, en lugar de darlo por hecho. Muchas veces creemos, y hasta damos por hecho que nuestra pareja, nuestros amigos, etc., tienen el mismo mapa de la realidad que nosotros. Pero nos olvidamos de que la realidad la podemos filtrar de tres formas principales, dependiendo del sentido o sistema sensorial que empleemos con más frecuencia:
- vista- personas visuales, que usan verbos y expresiones que aluden a la vista y al sistema visual, como “salta a la vista”, “es evidente”, “lo veo bien”, etc.
- Oído – personas auditivas, que usan verbos y expresiones que aluden al sentido del oído, como “me suena”, “suena como …”, etc.
- Tacto, gusto y olfato, o personas kinestésicas, que emplean expresiones y verbos como “siento como…, suavizar, acomodar, tener tacto”, etc.,que aluden a sensaciones físicas táctiles, olfativas, gustativas y propioceptivas.
Un ejemplo de lo que digo se puede ilustrar perfectamente a través del diálogo paralelo de los dos miembros de un matrimonio con sus respectivos amigos:
Mujer: ¡Ya no me quiere!
Amiga: ¡Mujer, no digas eso!¡Seguro que sigue coladito por ti! ¿Por qué piensas así?
Mujer: Antes me decía más palabras cariñosas y más piropos. Sí, sé que no me quiere, porque me ha dejado cada vez más descuidada.
Paralelamente, el marido, con un amigo:
Marido: ¡No entiendo qué le pasa a mi mujer, cada vez necesita más demostraciones de cariño, pero yo no siento que ya le atraiga ni que me quiera!
Amigo: ¿Por qué dices eso, hombre? ¿No te estarás equivocando?
Marido:¡No, estoy seguro de que ya está con otro…le regalo un ramo de rosas cada dos por tres sin que se lo espere. Además, le he comprado una gargantilla de oro de 24 quilates en la que aparece grabado “te quiero” y su nombre, y solo recibí “gracias”, frímente! No sé qué hacer con ella ya. Si quiere dejarme, solo le pido que me lo diga a la cara y no ser el último en enterarme.
Ella era auditiva y él visual. Ella daba por hecho que él tenía que saber que ella era auditiva, y que sólo se sentiría amada si se le decían las cosas por ese canal sensorial. Del mismo modo, el marido, aunque se afanaba en congraciarse con su mujer, daba por hecho que ella era visual como él, y que valoraría los regalos visuales como lo haría una persona visual como él, y se sentía frustrado y malhumorado por el simple hecho de que no se explicaba por qué ella era tan desagradecida y no valoraba lo que hacía por ella, incluso su propia vivencia ya adelantaba, o “predecía” lo que podía estar pasando (que sólo pasaba en realidad dentro de su propia mente), y así nos convertimos en “lectores de mente”, cuando asignamos gratuitamente etiquetas a las palabras, actos, gestos, etc. de la gente con qué tratamos, simplemente porque es más rápido y fácil que ir más allá y preguntarle a la persona en cuestión qué quiso decir realmente con tal expresión, o cuál fue su intención cuando hizo tal cosa.
Eso lo hacemos todos, de una forma u otra, y por eso lo pongo en este blog, para recordarme que yo también puedo volver a cometer ese error, para recordarme que debo estar vigilante y aceptar que mi mapa me sirve a mi, del mismo modo que a cada uno le sirve su propio mapa de la realidad, pero que ninguno es mejor ni más “real” que otro.
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