martes, 24 de julio de 2007

Eres tu mejor recurso

Tú eres tu mejor recurso. Es más, eres tu único recurso.

¿Pero cuántos se dan cuenta de ello?

¿Cuántos culpan a los demás, a la suerte, a Dios, por cosas que sí dependen de su voluntad, de su capacidad de acción...o de su inacción?

Todo depende de dónde situemos el sistema de referencia, si dentro de nosotros o fuera de nosotros.

Si lo situamos dentro de nosotros, asumiremos la consecuencia de nuestras acciones, llevaremos con mano firme el timón de nuestra vida.


Si situamos el sistema fuera de nosotros, viviremos echando la culpa a las circunstancias, a la suerte, a dios, a los que nos rodean, le damos a otros el timón de nuestra vida para que nos manejen a su antojo...todo con tal de vivir como víctimas de las circunstancias, siempre con alguien a quien culpar por lo que nos pase.


Eres tu mejor recurso, pero quizás no te hayas dado cuenta.

Quizás prefieras vivir robotizado, presa de una rutina que llamas seguridad, aunque le quite sabor a tu vida.

Quizás prefieras pasar el tiempo viendo la tele, o emborrachándote los fines de semana con tus amigos, en lugar de aprender cosas nuevas, superarte, aspirar a más.

Quizás te apetezca más los programas de cotilleo que hacer un curso o estudiar.

Quizás te apetezca más ir a la disco y hartarte a drogas y alcohol que vivir una vida sana y tener un trabajo mejor.

Lo único cierto es que si tienes una responsabilidad es hacia ti mism@.

Si te drogas, el/la únic@ responsable eres tú. No puedes echarle la culpa a nadie más.
Si te conviertes en un/a alcohólic@, no puedes echarle la culpa a nadie más. Siempre puedes decir NO.

Por poder, le puedes echar la culpa a todo el mundo, pero te estás engañando a ti mism@. Sabes que en determinado momento pudiste dar marcha atrás, y te creiste más list@ y más fuerte que ningun@, creiste que podrías salir en cualquier momento, cuando solo bastaba decir NO. Y desde ese momento te uniste al montón de personas que están enganchad@s a las drogas y/o al alcohol...todas esas personas creyeron, como tú, que serían más fuertes que las drogas y el alcohol, todos creyeron que jamás se engancharían. Y ahora tod@s son esclav@s.


¿No te parece curioso que algo que te proporciona tanta libertad te convierte pronto en un/a míserable esclav@, capaz de dañar a l@s que más quieres con tal de satisfacer esa ansia, esa esclavitud que te provocó la droga?


Te debes a ti mism@. Eres responsable de ti mism@. Eres tu mejor y único recurso.

Enriquécelo con más recursos, con sueños, con momentos felices. Aprende idiomas, haz cursos. Viaja. Ve al cine. Disfruta en la playa. Haz realidad algunos de tus sueños, si todavía te cuesta imaginar cómo puedes hacerlos todos realidad.

domingo, 15 de julio de 2007

Un mapa como cualquier otro


Mapa mental…¿qué es al fin y al cabo sino una interpretación de la realidad? Viene a ser algo así como una interpretación de lo que nos pasa en el día a día, un constructo elaborado tras hacer pasar las experiencias cotidianas a través de un filtro de creencias, experiencias pasadas, emociones, vivencias, valores y prejuicios.

Cada ser humano es único, eso es algo ya más que sabido, y es justo el mapa mental, el mapa de la realidad de cada uno, lo que más contribuye a que sea un ser único y especial.

Parece que estoy diciendo obviedades, cosas más que habladas y trilladas, cosas que muchos dan por hecho, pero, si fuera tan obvio, no entiendo:

a) ¿Por qué nos empeñamos en creer que nuestro mapa de la realidad, es LA REALIDAD en sí? ¿Tanto nos cuesta un poco de humildad? LA REALIDAD es mucho más que la suma de los más de seis mil millones de mapas de la realidad que coexisten ahora mismo en el planeta, puesto que, aunque algunos mapas se acercan mucho a dicha REALIDAD, otros, sin embargo, han optado por entretejer y fabricarse una realidad propia e individualizada que es la única que son capaces de vivir, aunque esté por completo desvinculada de la REALIDAD, a pesar de lo cual se creen que son los únicos capaces de acceder a ella.

b) ¿Por qué nos empeñamos en creer que sólo nuestra visión de la realidad (creencias, religiones, vivencias) son las auténticas, burlándonos, criticando o incluso anulando o atacando a quienes tienen un mapa diferente de la realidad? Me niego a creer q la respuesta sea “es que es más fácil anular su mapa que intentar comprenderlo y tolerarlo”.

c) ¿Por qué algunos siguen empeñados, dándose de la cabeza contra la misma realidad, negándose a asumir que no pueden leer la mente a sus respectivas parejas? ¿Qué a qué me refiero? Pues que algunos/as viven dando por hecho que si su pareja hizo esto o lo otro fue por tal o cual razón, sin preguntarle cuál era verdaderamente la intención con la que dijeron o hicieron eso. No tenemos el poder de leer la mente a nadie. Así que las intenciones que asociemos o adjudiquemos a un acto, una frase, una palabra, un gesto, etc., de alguien que conozcamos o con quien tropecemos algún día, por mucho que conozcamos a esa persona, simplemente serán interpretaciones de la realidad, no la realidad en sí, y es muy peligroso erigirnos en “videntes” o “lectores de mente”, creyendo, dando por hecho que hizo o dijo esto o lo otro por una razón concreta, en lugar de simplemente preguntar de forma directa ¿qué has querido decir realmente con la expresión…? O ¿qué has pretendido realmente cuando …?. Puede que sean cosas obvias, tontas y trilladas, pero muchos, aún hoy en día, y a veces yo mismo, olvidamos lo simple y efectivo que es preguntar algo, en lugar de darlo por hecho. Muchas veces creemos, y hasta damos por hecho que nuestra pareja, nuestros amigos, etc., tienen el mismo mapa de la realidad que nosotros. Pero nos olvidamos de que la realidad la podemos filtrar de tres formas principales, dependiendo del sentido o sistema sensorial que empleemos con más frecuencia:

- vista- personas visuales, que usan verbos y expresiones que aluden a la vista y al sistema visual, como “salta a la vista”, “es evidente”, “lo veo bien”, etc.

- Oído – personas auditivas, que usan verbos y expresiones que aluden al sentido del oído, como “me suena”, “suena como …”, etc.

- Tacto, gusto y olfato, o personas kinestésicas, que emplean expresiones y verbos como “siento como…, suavizar, acomodar, tener tacto”, etc.,que aluden a sensaciones físicas táctiles, olfativas, gustativas y propioceptivas.

Un ejemplo de lo que digo se puede ilustrar perfectamente a través del diálogo paralelo de los dos miembros de un matrimonio con sus respectivos amigos:

Mujer: ¡Ya no me quiere!

Amiga: ¡Mujer, no digas eso!¡Seguro que sigue coladito por ti! ¿Por qué piensas así?

Mujer: Antes me decía más palabras cariñosas y más piropos. Sí, sé que no me quiere, porque me ha dejado cada vez más descuidada.

Paralelamente, el marido, con un amigo:

Marido: ¡No entiendo qué le pasa a mi mujer, cada vez necesita más demostraciones de cariño, pero yo no siento que ya le atraiga ni que me quiera!

Amigo: ¿Por qué dices eso, hombre? ¿No te estarás equivocando?

Marido:¡No, estoy seguro de que ya está con otro…le regalo un ramo de rosas cada dos por tres sin que se lo espere. Además, le he comprado una gargantilla de oro de 24 quilates en la que aparece grabado “te quiero” y su nombre, y solo recibí “gracias”, frímente! No sé qué hacer con ella ya. Si quiere dejarme, solo le pido que me lo diga a la cara y no ser el último en enterarme.

Ella era auditiva y él visual. Ella daba por hecho que él tenía que saber que ella era auditiva, y que sólo se sentiría amada si se le decían las cosas por ese canal sensorial. Del mismo modo, el marido, aunque se afanaba en congraciarse con su mujer, daba por hecho que ella era visual como él, y que valoraría los regalos visuales como lo haría una persona visual como él, y se sentía frustrado y malhumorado por el simple hecho de que no se explicaba por qué ella era tan desagradecida y no valoraba lo que hacía por ella, incluso su propia vivencia ya adelantaba, o “predecía” lo que podía estar pasando (que sólo pasaba en realidad dentro de su propia mente), y así nos convertimos en “lectores de mente”, cuando asignamos gratuitamente etiquetas a las palabras, actos, gestos, etc. de la gente con qué tratamos, simplemente porque es más rápido y fácil que ir más allá y preguntarle a la persona en cuestión qué quiso decir realmente con tal expresión, o cuál fue su intención cuando hizo tal cosa.

Eso lo hacemos todos, de una forma u otra, y por eso lo pongo en este blog, para recordarme que yo también puedo volver a cometer ese error, para recordarme que debo estar vigilante y aceptar que mi mapa me sirve a mi, del mismo modo que a cada uno le sirve su propio mapa de la realidad, pero que ninguno es mejor ni más “real” que otro.

viernes, 13 de julio de 2007

Siempre habrá quien te critique, hagas lo que hagas

Iba un día el mulá Nasrudín con su burro y un criado a hacer un recado al Tamerlán a un pueblo vecino. Su criado estaba cansado y Nasrudín le dejó montar en el burro mientras él seguía caminando, y, mientras salía del pueblo, oyó a sus espaldas:¡qué bobo es el Nasrudín, teniendo su burro para ir montado, se lo deja al criado”.

Propuso a su criado que, al siguiente pueblo en el que entraran, iría Nasrudín sobre el burro y el criado caminando, a lo que el criado se tuvo q resignar.

Al pasar por el siguiente pueblo, tanto Nasrudín como su criado oyeron algunos rumores y críticas: “No seas abusador, deja q tu compañero suba también al burro, hombre”, decían unos; “bájate del burro y déjaselo a tu compañero”, decían otros.

Entonces, ambos decidieron que, al pasar por el siguiente pueblo, irían los dos montados en el burro. Pero cuál no sería su sorpresa cuando descubrieron que en el siguiente pueblo les abucheaban y les gritaban: “abusadores, bájense del burro, miren como sufre con ustedes dos subidos a la grupa”.

Consternados, al salir del pueblo, le dieron una ración extra de agua y forraje al burro, y decidieron ir los dos caminando al siguiente pueblo, para dejar descansar al burro.

Tampoco hubo más suerte en el cuarto y último pueblo, aunque ambos hicieron el recado que los trajo allí. Sonrisas nerviosas y miradas de soslayo se mezclaban con cuchicheos, hasta que el dueño de la forja a la que iban a hacerle el encargo de unas herraduras nuevas para el Tamerlán, les dijo: ¡pero amigos, ¿venís todo el tiempo hasta aquí caminando teniendo este burro para que os lleve?!


Cuenta con que siempre habrá alguien que te critique, hagas una cosa o hagas otra. ¿Qué hacer entonces? Pues no lo sé, no hay recetas ni fórmulas mágicas para esto. Pero pienso que algunos buenos consejos pueden ser los siguientes:

a) sopesa bien los pros y los contras de lo que vas a hacer, así como sus consecuencias.

b) revisa tus motivaciones directas y ocultas.

c) Ve paso a paso.

d) Pregúntate si estás seguro de lo que vas a hacer y de lo que implica. Si la respuesta es sí, ¡adelante!


Hagas lo que hagas, hazlo teniendo seguro que es la mejor opción entre las que tienes a tu disposición, y contando con que habrá gente que te criticará por ello o incluso que querrá ponerte obstáculos en tu camino. Saberlo te ayudará a ser más comprensivo para con quienes tienen menos recursos que tú y prefieren ser parte de tus problemas, antes que formar parte de la solución de los mismos.